Carlos III promulgó esta Real Cédula ante el lamentable estado de decadencia en que se encontraba la industria del libro desde hacía más de un siglo, buscando mayor libertad y calidad en las impresiones, promoviendo la reedición e impulsando la ilustración, para proteger y fortalecer la producción nacional frente a la competencia extranjera.
Entre otras disposiciones, la cédula suprimió la tasa general de los libros, limitó las censuras a lo estrictamente necesario, abolió el gravoso Oficio de Corrector General de Imprentas y prohibió privilegios exclusivos a corporaciones religiosas o seculares. Además, estableció la prohibición de introducir en España e Indias libros impresos en el extranjero cuando ya se editaran en el reino, reguló la transmisión de privilegios a los herederos de los autores y permitió la reimpresión de obras cuando los titulares no las explotaran en plazos razonables.
240,38 € VAT included